Por la unidad de los pueblos
"En una época en la que las diferencias étnicas y
religiosas conducen demasiado a menudo a conflictos violentos, el desarrollo del
Movimiento de los Focolares lanza puentes entre las personas, las generaciones, las
categorías sociales y los pueblos". Con esta motivación ha sido
otorgado a Chiara Lubich el Premio UNESCO 1996
por la Educación a la Paz.
De la unidad de los pueblos, Chiara habla en un simposio en el Palacio de
Cristal de la ONU en mayo de 1997.
En marzo
de 1998 interviene en Berna en la celebración por el 150°
de la Constitución Suiza.
En septiembre del 98, en
Estrasburgo, presenta el compromiso social y político del Movimiento a un grupo de
diputados del Parlamento Europeo, mientras que su obra en favor de los derechos
individuales y sociales es reconocida por el Consejo de Europa
con el Premio Derechos Humanos 98,
que se le otorga junto a otros dos organismos humanitarios.
El gobierno
brasileño, a través de la persona del Presidente de la República, por la obra
realizada en su país, en especial por la promoción de la "Economía de
Comunión", le otorga "La cruz del Sur"
(octubre '98).
En junio de 1999 interviene en Estrasburgo en la Conferencia por los 50 años del
Consejo de Europa sobre el tema "Sociedad de
mercado, democracia, ciudadanía y solidaridad", donde presenta la experiencia de la Economía de
Comunión.
Numerosas ciudades de Italia y del extranjero, entre las cuales Roma, Buenos
Aires, Florencia, Palermo, Bolonia, Trento, otorgan a Chiara ciudadanías y
reconocimientos.
Cultura
Por la influencia de la espiritualidad de la unidad en varios ámbitos culturales, a
partir de junio del '96 distintos Ateneos otorgan a Chiara Lubich el doctorado honoris
causa: en Ciencias Sociales (Polonia), Teología (Filipinas y Taiwan), Comunicaciones
Sociales (Tailandia), Ciencias Humanitarias (USA), Filosofía (México),
interdisciplinario de las 13 facultades de la Universidad de Buenos Aires (Argentina),
Humanidad y Ciencias de la Religión (Brasil), Economía (Brasil), Economía (Italia), Letras y Psicología (Malta),
Pedagogía (USA).
A partir de estos acontecimientos toman forma nuevos desarrollos en el
ámbito cultural en un período caracterizado por la caída de los
valores.
Diálogo
interreligioso
Primera mujer cristiana y laica que ha sido invitada a hablar de su experiencia espiritual
en un Templo budista a 200 monjes y monjas budistas y a más de 800 estudiantes de la
universidad budista de Chiang Mai en Tailandia (enero 97), en la histórica Mezquita "Malcolm X" de Harlem
(Nueva York) a
3000 musulmanes afro-americanos (mayo 97) y a los miembros de la comunidad
hebrea de Argentina y Uruguay, por invitación de la Bnai Brith Argentina y
de otras organizaciones hebreas (abril 98).
El diálogo con el hinduismo ha iniciado a partir de enero del 2001,
cuando Chiara encuentra a cientos de hindues en Bombay y Coimbatore (Tamil
Nadu), India.
Es esta ocasión Chiara también es distinguida con el Premio Defensor de la
Paz, que le otorgan dos prestigiosas instituciones hindú de inspiración
gandhiana:
la Shanti Asharam y el Movimiento Savoyadana, durante una ceremonia oficial en
Coimbatore.
Con cada uno de estos acontecimientos se han abierto nuevas y prometedoras
perspectivas para el diálogo interreligioso.
Más de 200 musulmanes amigos de los Focolares, provenientes de los 5
continentes, se encuentran en el 98 y en 1999 en el Centro internacional del
Movimiento para profundizar en el espíritu de unidad de los Focolares.
El Movimiento está involucrado activamente en acontecimientos
interreligiosos internacionales que a finales del 99 se interrogan acerca del rol de
las religiones en el nuevo milenio y programan actividades conjuntas de
colaboración: la Asamblea Interreligiosa que tuvo lugar en el
Vaticano y que culminó el 25 de Octubre en la Plaza San Pedro con el Papa, con
representantes de 25 religiones del mundo; la Asamblea General de la Conferencia Mundial
de las Religiones por la Paz (WCRP), que tuvo lugar en Ammán, con más de 600 delegados
de 60 países, de muchas religiones.
Chiara Lubich, que desde 1994 es una de los Presidentes honorarios de la
Conferencia Mundial de las Religiones por la Paz, interviene con el tema "Una
espiritualidad para vivir juntos".
En Washington D.C., en noviembre del 2000, Chiara Lubich comunica su
experiencia espiritual durante una importante Convención
en la que estaban presentes más de 5.000 personas- organizada por el Imán W. D.
Mohammed, líder del ala moderada de los musulmanes afroamericanos. Ha sido un ejemplo de
la fraternidad existente entre cristianos y musulmanes.
Ecumenismo
En octubre del 99, participa en la histórica ceremonia de la firma conjunta
católico-luterana sobre la Doctrina de la Justificación, en Augsburg. Está entre los
testimonios que se encuentran con más de 1700 jóvenes en la iglesia luterana de
St. Ulrich. Al Comité ejecutivo de la Federación Luterana Mundial, le habla de la
espiritualidad de la unidad, como una espiritualidad ecuménica.
En la cercana ciudadela ecuménica de Ottmaring encuentra, junto con Andrea
Riccardi, fundador de la Comunidad de San Egidio, a los responsables de 15 Movimientos
nacidos en los últimos 100 años en la Iglesia evangelico-luterana, abriendo así nuevas
perspectivas de comunión y de colaboración recíprocas.
En noviembre del 98, en Alemania,
Chiara Lubich da un nuevo empuje al ecumenismo, interviene en Berlín,
en la iglesia luterana de la Memoria, invitada por el Consejo Ecuménico, y
en Augsburg sobre la espiritualidad de la
unidad, en la histórica iglesia de Santa Ana, donde se dieron las premisas para la
separación de la Iglesia de Roma.
En junio de 1997 presentó las líneas de una espiritualidad ecuménica para
la reconciliación entre los cristianos, en la inauguración de la II Asamblea de las
Iglesias cristianas de Europa en Graz (Austria).
En el 96, en el Lambeth Palace (Londres), tiene una audiencia por el Primado
de la Iglesia de Inglaterra, el arzobispo de Canterbury, el Dr. George Carey, que le
otorga la Cruz de oro de San Agustín de Canterbury, como reconocimiento por su trabajo
"por la Comunión Anglicana en el mundo".
En 1995 el Patriarca ecumenico de Constantinopla, SS. Bartolomé I, la
distingue con la Cruz bizantina.
En
la Iglesia Católica
Chiara Lubich, durante la vigilia de Pentecostés '98,
en la Plaza San Pedro, está entre los cuatro fundadores que presentan su experiencia en
el Encuentro de los Movimientos Eclesiales y las Nuevas Comunidades con el Papa, quien reconoce en ellos
una esperanza para la Iglesia y la humanidad.
Auditora en los Sínodos de
Obispos de 1985 y 1987 en el Vaticano, interviene sobre la espiritualidad laical. En 1999 participa en el Sínodo especial de los
Obispos para Europa.
(09-04-2002) |